martes, 10 de noviembre de 2015

Un nuevo capítulo de las dos gringas se reabre :)

Y en el nuevo capítulo de lo que no les pase a Alba y Leire en Perú encontramos…¡Tacháaaaaaaaaaaaaaaan!
Agobio, alegría, pena porque queda poco en la aventura y muchas anécdotas que contaros….
El pasado martes, pudimos ir a ver unos cafetales con el fortachón de Enrique. Un hombretón con labia, una laguna a su disposición, vistas increíbles desde su casa, dos hijos, un moreno y acento bonito y muuuuuchas muchas tierras. ¿Se puede pedir algo más? ¡Nos lo pedimos!
Nos enseñó un montón de cosas sobre los procesos del café, sus características principales y algunas funciones de árboles nativos como la especie del “uncumano”.
Tras sentirnos aventureras a tope, navegando entre hojas que literalmente eran de nuestro tamaño, conocimos un montón de plantas y flores exóticas que nos estuvo mostrando. Una de las más chulas, es la comúnmente conocida como “pico de loro”. Cotillead un poquito, que google es sabio.
Al bajar estuvimos charlando un rato en su caseta escuchando la naturaleza de fondo y relajándonos un poquito.
El resto de semana transcurrió normal; en el cole todo genial, cada día que pasa vamos afianzando la relación con los alumnos y estamos trabajando muy duro para poder dejar huella en cada uno de ellos.
Y llegamos al viernes… que mejor que ver una película mu “quince” rodeadas de tennagers. Ahí va el título… ¡contando a mis ex!. Ahora que cada uno piense lo que quiera, pero fue genial estar rodeadas de chavalitas super cariñosas tiradas en un cuarto gigante de película con 40 camas viendo una película y gotxeando con chuches. La verdad, es que son geniales y solo el hecho de que estén venga a preguntar que cuando volvemos nos hace un poco más grandes.
Como anécdota graciosa… estaba la cuidadora de ellas junto con nosotras viendo la peli, y los calores aumentaban cuando en la película aparecían escenas digamos… “comprometidas” junto con palabras como…: pene, liado, tetas, vagina y demás palabras cercanas. Pensábamos. “por favor que no se levante y diga que se acaba”. A todo esto, las niñas riéndose de la situación…En fin, momentos inolvidables en sitios que nunca imaginarías estar.
Llegamos al querido sábado y como no… algo tenía que pasar. Fue un día muy intenso, pero increíblemente divertido.
A las 8:15 de la mañana estábamos en la Merced para coger un carro hacia Satipo, cuyo trayecto duraba dos horacas guapas guapas, más de horita que hay desde Villa Rica a la Merced, ¡esas carreteras del infierno! Bueno…nos quedamos medio sobadintxis, aunque Alba cuando amaneció habló un ratillo con nuestro chofer, Juan. Nos encontramos a las 10 de la mañana en un pueblo lejano y por casualidad le pedimos el móvil a Juan.
Estábamos viendo la plaza de Armas en busca de un tour como en los demás sitios y además de que solo vimos uno, que ni lo vimos casi…vaya ganas de atraer gente…va el tío y nos dice que 70 soles, cuando todos los demás los hacemos por la mitad de precio y entran muuuuuchas, y no solo eso…que casi le tenemos que explicar nosotros las cosas que nos ofrecía…vaya forma de atraer a gente….en fin, que como no nos sobra el dinero…po ar finá na de ná.
Así que… ahuecando el ala y a buscar otro. ¿No querías sopa? Toma taza y media: 100 soles, ni más ni menos… y encima encaminado a la aventura y nosotras con nuestras pintas no aptas para aventuras de riesgo. Genial…
Hemos hecho 3 horakas de viajes con su respectivo gasto, no tenemos tour, nos proponen ir en motocarro a una mierda de sitios y estamos perdiendo la mañana. ..¿y encima sin desayunar! Así que fuimos a comer algo y a pensar la mejor solución… Pero…a Alba se le encendió la bombilla, después de tanto enfado y tanto trajín y decidimos llamar a nuestro Juanito a ver qué es lo que nos proponía… Nuestra desesperación era tal, que “le alquilamos a él y a su coche” ja ja ja, ¡Ese chico de compañía! …Nos lo puso muy fácil todo y allá fuimos…de locura. Tras dar una mini vuelta por el pueblo de Satipo y conocer la plaza de armas y otro d los miles puentes colgantes del Perú, embarcamos el viaje nuevamente: ¡Willy fog era un novato para nosotras…
Juan era bastante tímido, pero como nosotras sacamos palabras hasta a las paredes, y con Alba de copi… fue divertido. Eso sí, no sería lo mismo sin la música del estilo de” sube y baja, mete y saca…la cachetona” y canciones semejantes en las que se aprecia mucho a la mujer…eso sí, siempre con un ritmito guapo.  Resién empesado el viajesito, paramos en la plaza de Rio Negro, cerquita aún de Satipo,  ¡Super bonita!. En medio, tenía un homenaje a las comunidades nativas y a los colonos, representandolas mediante sus gorros gigantes cual Bilbainos.
Luego, vimos el puerto de Napoki, donde había un afluente del rio Perené. Había una barcas con maderas transversales que estaban preparadas para transportar tanto a gente como carros o camiones al otro lado del río.
Sería precioso… pero el río estaba más marrón que el amazonas jajaja.
Luego, paramos en el supuesto pueblo conflictivo de Pichanaki. Todo un detallazo que en algunos carteles oficiales estuviera escrito con K y en otros con Q. Es un pueblo muy bonito: vimos la plaza de armas, jardines, un río…y una playa….bueno playa….si en la de Burgos te puede salir un tercer brazo casi imaginaros aquí…Vamos, lo importante…que teníamos un tour personalizado y con fotógrafo incluido. Las cosas nos estaban saliendo bastante bien, para cómo había empezado el día, la verdad. Luego, fuimos a un puente muy chulo llamado Ubiriki (como para no llevar papel y boli y querer acordarme de estos nombrecitos…).Bueno, y la última parada antes de llegar a la Merced y volver de vuelta, (por cierto, el viaje de dos horas, duró 4 y algo, pero nos lo estábamos pasando deputisi…genial)   , era el famoso Mariposario de Chanchamayo. A todo esto, nuestro chófer coleguintxi del  alma, esperándonos fuera casi una horita a la torrada padre…¡Qué paciencia! Jajaja…pero bueno no lo propuso él…y sarna con gusto…ya sabéis. Aunque el pobre era tan tímido y nosotras que creo que le dimos miedo que ….¡que no! Que era un solete y lo hizo porque le caímos muy bien y se lo paso muy bien con nosotras. De verdad.  Bueno, pues, allí vimos como  cientocienmil especies de mariposas y gusanos y algún que otro animal salvaje, muy bonito todo, pero se acercaba la hora de la comida y el estómago no perdonaba la feria que tenía montada…así que…era la hora de llegar a nuestro destino, pagar a nuestro amiguete y dar un paseíto antes de la vuelta a casa. Como por culpa nuestra, llevábamos horas de retraso, y hora de retraso en la comida, eran como las 4 y media jaja le dijimos al colega Juan que si le pagábamos algo más o que le invitábamos a comer….y decidió aún después de probablemente haberle puesto la cabeza como un bombo y someterle a tercer grado, decidió venirse con nosotras a comer jaja ¡Qué salao! Tan mal no lo habría pasado J. Comimos en un “Chifa” (restaurante chino), nos pusimos más al día los unos de los otros…y bueno después de Ahora viene la mejor parte… queríamos quedarnos a dormir en una comunidad nativa, la comunidad nativa de la familia de Alba sí…pues…ale entre tanto trajín y contar la plata muy temprano por la mañana…hizo de nuestro gozo un pozo…y poner el culo en la esquina no era una de nuestras de nuestras posibilidades creo, así que tocaba dormir en casica. Pero bueno antes de venirnos de vuelta a casa…nuestro amiguito Juan , conocedor del agujero que teníamos en las carteras, por cortesía de la casa nos invitó a ver el mirador de La Merced, más bonico….
Bueno, llegó la despedida del Peruano Juan, que nos acordaremos siempre de él…no sin antes darnos el “feis” claro…jaja y sobre las 7 y media nos pusimos rumbo a Villa Rica después de comprar un gran CD “toneras”, con grandes éxitos peruanos y españoles, bueno y de mundo en general, reggeaton la mayoría cómo no.
Y como las cosas pasan por algo, y está visto que no teníamos que quedarnos a dormir en la Merced, cuando llegamos, la mami Juana nos dijo que salía un tour a las 8:30 de la mañana siguiente al bosque Shollet, y como nos apuntamos a un bombardeo… ¡Vámonos!
El domingo, a base de botas y chubasquero emprendimos una ruta maravillosa con unos estudiantes de un colegio Waldorf de Lima.  Fue genial, eso sí que era la selva. No sabemos si no estaría Tarzán por ahí buscando a Jane con tanta liana… lo que sí sabíamos es que había osos de anteojos y bueno preferíamos encontrarnos a un tarzán claro…En fin, cada tiempo atmosférico tiene su encanto, y desde luego que aquella mañana no hubiera sido lo mismo sin esas grandes lluvias y sin los alumnos y profesora de ese cole, al que estamos invitadas cuando viajemos a Lima.
¡Hasta la próxima amigos! ¡El tiempo vuela!
Con esto y un bizcocho… (que cada uno improvise lo que quiera..).
¡Un besote grandaaazo!
Leire & Alba, dos gringas en apuros.















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